14 años de espera
Pasó el tiempo. Al principio, toda la familia esperaba encontrarlo en unos días. Luego, esa esperanza se extendió a unos meses, a unos años. Poco a poco, las noticias se volvieron menos constantes. La vida los alejó, pero el vacío nunca disminuyó.
Finalmente, 14 años después de su desaparición, un acontecimiento imprevisto pone todo patas arriba.
A Rahul, el hijo mayor, que ahora trabaja en una empresa de transporte, lo enviaron a un almacén en Pune a revisar la documentación. Entre una pila de archivos viejos, inesperadamente vio un nombre familiar: «Anjali Devi – Permiso de Residencia Temporal en Residencia Laboral 2011». A Rahul se le paró el corazón.
Le devolvió el certificado a su padre. El Sr. Ramesh lo aferró con sus manos temblorosas, emocionado y preocupado a la vez. Al menos su esposa seguía viva en algún lugar. Pero, ¿por qué no contactaba a su familia?
Una nueva pista
Padre e hijo fueron a la dirección que figuraba en el permiso de residencia temporal. Era un antiguo hostal, ahora destartalado. El antiguo casero dijo:
—Ah, recuerdo que aquí vivía una mujer llamada Anjali. Cosía, pero a menudo tenía dolores de cabeza y caminaba despacio. Un día la llevaron al hospital y nunca más la volví a ver.
Esa pista inició un nuevo viaje de descubrimiento.
Tras una larga búsqueda, finalmente encontraron un hospital psiquiátrico en las afueras de Thane. Cuando el Sr. Ramesh tomó el nombre de su esposa, la enfermera lo llevó a una pequeña habitación.
Reencuentro después de 14 años
En la habitación, una mujer delgada, de cabello corto y despeinado, y mirada perdida, observaba por la ventana. Al oír una voz ahogada: "¡Anjali!", se quedó atónita. Sus ojos se nublaron por un instante, y luego se llenaron de lágrimas.
—¿Ramesh?
El Sr. Ramesh se desplomó, con lágrimas corriendo por su rostro. Era su esposa. Después de 14 años, por fin se reencontraron.
Los médicos dijeron: Hace más de diez años, Anjali sufrió amnesia temporal tras un derrame cerebral leve. Como no recordaba su ciudad natal, nadie fue a recogerla, por lo que permaneció hospitalizada. Varios años después, sufrió depresión y esquizofrenia leve, viviendo en su propio mundo, sin contacto con el exterior.
Toda la familia estaba sorprendida. No podían creer que, solo por un derrame cerebral leve y la falta de información, hubieran estado desconectados durante 14 años.
