—Esas son mis velas —susurró.
A pesar de las lágrimas de Norah, Clare animó a Olivia a dar un paso al frente. Cuando empezó la canción de cumpleaños, Norah rompió a llorar y suplicó que la dejaran soplar las velas ella misma.
Nadie escuchó.
Olivia sopló las velas.
Entonces Clare le entregó el cuchillo a Olivia y la ayudó a cortar el pastel, rebanando justo por el nombre de Norah.
La habitación quedó en silencio.
Pero la humillación no terminó ahí. Denise observó incrédula cómo sus padres y su hermana comenzaban a darle a Olivia algunos de los regalos de cumpleaños de Norah. Su pequeña se quedó allí llorando mientras los adultos actuaban como si nada hubiera pasado.
En ese momento, Denise se dio cuenta de que sabían perfectamente lo que estaban haciendo.
PARTE 3
En lugar de discutir, Denise recogió en silencio el abrigo, la corona y la bolsa de regalos de Norah. Sacó a su hija del salón mientras su familia la acusaba de armar un escándalo.
En el coche, Norah hizo una pregunta desgarradora:
“¿Por qué la abuela le dio a Olivia mi cumpleaños?”
Denise solo pudo tomarle la mano y decirle la verdad.
