Nunca imaginé que escribiría esta historia, pero aquí estoy, recuperándome de mi cesárea, y necesito contarles lo más surrealista que me ha pasado en la vida.
Todo comenzó tres días después de que nació mi bebé. Yo estaba en casa, apenas podía moverme, cada puntada me recordaba que había traído una vida al mundo. Mi esposo, Roberto, había salido “por pañales” hacía como cuatro horas.
Cuando tocaron el timbre, pensé que por fin regresaba con las manos llenas. Pero no. Era una mujer que nunca había visto.
—¿Sí? —pregunté desde la puerta entreabierta, sosteniendo mi abdomen.
—Hola… yo… soy Andrea —dijo ella, nerviosa, retorciendo las manos—. Sé que esto va a sonar rarísimo, pero… necesito hablar contigo.
—Mira, si es para vender algo…
—Soy la amante de tu esposo —soltó de golpe.
Me quedé congelada. El bebé empezó a llorar adentro.
—¿Qué? —fue lo único que atiné a decir.
—Acaba de dejarme. Bueno, yo lo dejé a él. Me dijo que te había dejado sola, que acabas de tener a su hijo y… —sus ojos se llenaron de lágrimas— yo no sabía que estaba casado. Me lo acaba de confesar hoy, cuando le dije que no podía seguir viéndolo porque su bebé había nacido. Pensé que eras su ex. Dijo que aprovecho tu momento de debilidad para dejarte ¡Imbécil!
El llanto del bebé aumentó. Intenté dar un paso y casi me caigo del dolor.
Aby zobaczyć pełną instrukcję gotowania, przejdź na następną stronę lub kliknij przycisk Otwórz (>) i nie zapomnij PODZIELIĆ SIĘ nią ze znajomymi na Facebooku.
