Por qué esta pregunta confunde a tanta gente.

La confusión surge de la diferencia entre las definiciones culinarias y las definiciones científicas.
En la cocina, los alimentos suelen clasificarse según su sabor y cómo se utilizan en las recetas.
Los alimentos dulces suelen llamarse frutas.
Los alimentos salados suelen llamarse verduras.
Según ese criterio, los tomates suelen considerarse verduras.
En ciencia, sin embargo, la clasificación se basa en la estructura y la reproducción de las plantas. Dado que los tomates contienen semillas y se desarrollan a partir de flores, son frutas independientemente de su sabor.
