En algunas profesiones, se aprende a mantener una distancia emocional. Sin embargo, al encontrarse con dos bebés abandonados en el frío, esa barrera se derrumba. Sus manitas, sus respiraciones superficiales, su silencio casi demasiado suave... todo te impulsa a protegerlos, a tranquilizarlos, a quedarte.
Lo que debía ser una simple llamada se transforma en un recuerdo imborrable, grabado en el corazón de Claire mucho después de terminar su turno.
Lo imposible de olvidar y el vínculo que se teje
Los días pasan, pero la imagen no se desvanece. Claire llama "solo para saber cómo estás" y luego vuelve, una y otra vez. Ofreciendo un peluche, ropa, un poco de su presencia. Sin darnos cuenta, se crea un vínculo invisible.
Observar sus diferencias, sus expresiones, sus formas de dormir... eso ya es amor. Y a veces, el amor se arraiga antes de que nos atrevamos a nombrarlo.
Atreverse a ser padre cuando nada estaba planeado

Adoptar sola, con horarios exigentes y poco apoyo, puede parecer poco razonable. Las dudas se acumulan: ¿Estaré a la altura? ¿Tendré éxito? Sin embargo, algunas verdades son más fuertes que el miedo.
Claire las llama Léa y Manon. Ofrecer un hogar, estabilidad, una historia que contar… a veces es la respuesta más natural a un encuentro inesperado.
