Y hoy, al escribir esta historia, lo hago no solo por Laura, sino por todas las mujeres que han tenido que tragarse lágrimas en días que deberían haber sido felices.
Si tú estuvieras en mi lugar…
¿habrías hecho lo mismo?
¿Habrías defendido a tu hija delante de todos, aunque eso significara romper la armonía de la boda?
Cuéntamelo. Me encantará leer tu opinión y ver qué harían otras madres, padres e incluso futuras novias en una situación así.
