El millonario llegó a casa para sorprender a su esposa, sólo para descubrir que el verdaderamente sorprendido era él.

Caminó rápidamente hacia la parte trasera de la hacienda. En la cocina vieja, calurosa y mal iluminada, se encontró con una escena que le rompió el corazón.

Lupita estaba sentada en un pequeño taburete, con una bata vieja, las manos arrugadas de tanto jabón, el cabello despeinado y el rostro cansado. Frente a ella, sobre una mesa rota, estaba su «comida».

Sin barbacoa. Sin carnitas.

Sólo un plato de arroz revuelto con café suave y un trozo de pescado charal seco.

A Damián le temblaban las piernas. Su esposa, la mujer que siempre lo había apoyado, comía como una sirvienta en su propia casa, mientras su familia disfrutaba de la vida a lo grande.

—Lupita… —dijo con la voz quebrada.

Ella lo vio, sorprendida.

—¿Da-Damian? ¿Qué haces aquí? —Se levantó de inmediato, avergonzada—. No... no me mires así. Estoy toda sucia...

La abrazó de repente, incapaz de contener las lágrimas.

—Dios mío, amor… ¿qué te han hecho? ¿Por qué estás aquí?

Ella también lloró.

—Estoy bien, mi amor. Estás aquí ahora, eso es lo que importa.

—¡No! —Se giró para mirarla—. Explícame esto. Te envío 500.000 pesos al mes. Mamá y Celia me dijeron que estabas en spas, de compras... ¿Dónde está ese dinero?

Lupita bajó la cabeza.

“No tengo nada de eso. Celia tiene la tarjeta. Tu mamá controla la comida. Me dan 100 pesos al día. Y… me dijeron que debería ayudar como empleada porque ‘no aporto nada’”, susurró. “Y me amenazaron… con que si te decía algo, lastimarían a mis padres en Michoacán. Dicen que Rodrigo ‘tiene contactos’”.

El corazón de Damian se convirtió en fuego.

Su familia, a la que había sacado de la pobreza, se había convertido en monstruos.

—Vamos —dijo con firmeza—. Entremos.

—No, Damian… No voy bien vestido. Tu madre…

—¡No me importa! ¡Esta es tu casa!

La condujo al salón principal. La música se detuvo bruscamente al entrar.

Aby zobaczyć pełną instrukcję gotowania, przejdź na następną stronę lub kliknij przycisk Otwórz (>) i nie zapomnij PODZIELIĆ SIĘ nią ze znajomymi na Facebooku.