El gerente la humilló por parecer pobre… sin saber que era la dueña millonaria de la empresa.

El gerente la humilló por parecer pobre… sin saber que era la dueña millonaria de la empresa.

—¡Fuera de mi vista, mendiga!

El grito resonó en la oficina como un latigazo seco.

Cuarenta empleados dejaron de teclear al mismo tiempo para presenciar cómo Julián Mena, gerente regional de Grupo Altavista, humillaba públicamente a una mujer frente a todos. Isabel Fuentes permanecía de pie junto al escritorio auxiliar, con un saco negro gastado y unos zapatos que habían conocido días mejores. Sus mejillas ardían de vergüenza mientras las miradas —unas de lástima, otras de burla— la atravesaban como cuchillos.

—Gente como tú no debería ni poner un pie en el lobby de este edificio —continuó Julián, con una sonrisa cruel que helaba la sangre—. Altavista es una empresa seria, no un refugio para fracasados.

Entonces ocurrió lo impensable.

Julián caminó hasta el dispensador de agua, tomó una cubeta de limpieza que estaba junto a la fotocopiadora y regresó hacia Isabel con pasos calculados. La oficina cayó en un silencio mortal. Todos sabían que algo terrible estaba a punto de suceder, pero nadie se atrevió a intervenir.

—Veamos si así entiendes tu lugar en este mundo —susurró Julián, con una mueca sádica.

Sin previo aviso, volcó toda la cubeta de agua helada sobre Isabel.

Aby zobaczyć pełną instrukcję gotowania, przejdź na następną stronę lub kliknij przycisk Otwórz (>) i nie zapomnij PODZIELIĆ SIĘ nią ze znajomymi na Facebooku.