Me levanté apresuradamente.
Con las manos temblorosas, arrastré el viejo cofre de madera de roble, donde él guardaba sus herramientas de carpintería.
El candado estaba oxidado, pero al insertar la llave sonó un fuerte clic, y la tapa se abrió.
Dentro no había joyas ni oro, sino una pila de documentos rojos envueltos cuidadosamente en seda:
Eran los títulos de propiedad —un extenso terreno de milpa (tierra de cultivo) de más de 500 metros cuadrados en las afueras de Etla, un terreno valioso que había mantenido en secreto.
Y, lo más impactante, una libreta de ahorros con 1.2 millones de pesos a nombre de Elena Pérez de Reyes.
En el fondo del cofre, había una última nota doblada, con solo unas pocas líneas, como una bendición final:
Esto es para ti, mi hija de corazón.
Este dinero y esta tierra son la prueba de que vi y valoro tu sacrificio.
Nunca pienses que no te vi.
Yo di vida a mis hijos,
pero tú fuiste quien me acompañó en mis últimos años.
No llores, mi niña.
No voy a dejar que te falte nada.
Tienes mi bendición.
Rompí en sollozos, un llanto incontenible.
Aby zobaczyć pełną instrukcję gotowania, przejdź na następną stronę lub kliknij przycisk Otwórz (>) i nie zapomnij PODZIELIĆ SIĘ nią ze znajomymi na Facebooku.
