1. Notas o cartas escritas a mano

Ya sea una tarjeta que enviaron hace tiempo, una nota adhesiva en la nevera o una carta guardada en un cajón, estos escritos a mano son profundamente personales. Contienen los pensamientos reales de tu ser querido, expresados con sus propias palabras y su propia letra. Con el tiempo, leerlos puede provocar lágrimas, pero también consuelo y calidez.
Mucha gente se arrepiente de haberlos tirado en un momento de tristeza. Guárdalos. Algún día, podrían significar mucho más de lo que imaginas.
