Aneurismas silenciosos: ¿Por qué algunas afecciones cerebrales pasan desapercibidas?

Posibles síntomas de un aneurisma no roto

Aunque muchos aneurismas no rotos no causan síntomas, los de mayor tamaño pueden comprimir nervios o tejido cerebral. Entre las posibles señales de alerta se incluyen dolor encima o detrás de un ojo, pupila dilatada, visión doble, cambios en la visión, entumecimiento en un lado de la cara o convulsiones. La Clínica Mayo enumera estos síntomas como posibles cuando un aneurisma no roto afecta a estructuras cercanas.

Estos síntomas también pueden ser causados ​​por otras afecciones, por lo que no significan automáticamente que alguien tenga un aneurisma. Sin embargo, no se deben ignorar los síntomas neurológicos repentinos o inusuales, especialmente si son nuevos, intensos o empeoran.