"Alguien muy cercano a usted lo está envenenando lentamente", murmuró el médico, dirigiendo una mirada preocupada a mi cariñoso esposo.

Nunca imaginé que llegaría el día en que la vida misma me agobiaría tanto. Por la mañana, estoy clavada en la cama como un limón exprimido; mis párpados se cierran, como si los pesaran hilos invisibles. Duermo diez horas seguidas, como un oso hibernando, y aun así me despierto descolocada y luego recompuesta al azar. Solo alrededor del mediodía resurjo, como si atravesara una espesa niebla; por la noche, me hundo de nuevo, agotada, lista para ser enterrada viva, como dicen. La cabeza me da vueltas como si me hubiera bebido una botella de vodka a primera hora de la mañana, aunque no he probado una gota de alcohol en al menos diez años. Las náuseas son constantes, una resaca eterna sin la víspera de la fiesta. Se me cae el pelo a mechones: en el baño, ya no me lo lavo, simplemente lo recojo. Mechones enteros se me sueltan en la mano, y me descubro temiendo la calvicie, como una patata vieja que ha esperado demasiado tiempo al invierno. Me he derretido: veinte kilos menos en seis meses, como si alguien me estuviera drenando la carne y la fuerza. Y pensar que antes, un mes de trigo sarraceno me hacía perder cinco kilos, que volvían enseguida, molestos pero fieles.

Mi marido, André, está consumido por la preocupación. Como un caballero de cuento de hadas, me arrastra de consulta en consulta, convencido de que la píldora milagrosa se esconde al final de un pasillo de baldosas blancas. Hemos desfilado ante un ejército de batas blancas: pruebas, exámenes, informes plagados de crucigramas sin solución. Hemos gastado suficiente dinero para comprar una camioneta, quizá dos. ¿Y para qué? Para nada. Encogimientos de hombros, vitaminas recetadas, consejos de "descansar"... como si no supiera que necesito descansar, cuando ya no tengo fuerzas ni para levantarme de la cama.

Aby zobaczyć pełną instrukcję gotowania, przejdź na następną stronę lub kliknij przycisk Otwórz (>) i nie zapomnij PODZIELIĆ SIĘ nią ze znajomymi na Facebooku.