Durante la década de 1990, pocos casos generaron tanta atención en Estados Unidos como el de Mary Kay Letourneau, una profesora de Washington que fue condenada por mantener una relación sexual con uno de sus alumnos cuando él todavía era un niño. La historia adquirió una enorme repercusión mediática y, con el paso de los años, tomó un giro que volvió a colocarla en los titulares: después de cumplir una condena de prisión, Letourneau terminó casándose con aquel mismo alumno.
Cuando los hechos comenzaron a salir a la luz, Mary Kay Letourneau tenía 34 años, estaba casada y era madre de cuatro hijos. Trabajaba como docente en una escuela del área de Seattle, donde había tenido contacto con Vili Fualaau, quien tenía apenas 12 años y era estudiante suyo.
El vínculo entre ambos no comenzó exactamente cuando Fualaau regresó
