
5. Solo te contactan cuando necesitan algo.
Casi todo el mundo conoce a alguien así. Llaman solo cuando necesitan ayuda con la mudanza, quieren pedir dinero prestado, se olvidaron de tomar notas o acaban de terminar una relación y necesitan apoyo emocional durante horas.
En estas situaciones, la “amistad” se siente como una transacción. Te tratan más como a un proveedor de servicios que como a una persona valiosa.
Una prueba sencilla consiste en preguntarse lo siguiente: ¿se preocupan alguna vez por ti sin esperar nada a cambio?
Las conversaciones con amigos falsos suelen girar exclusivamente en torno a sus problemas, sus crisis y sus emociones. Con el tiempo, esto resulta emocionalmente agotador.
Las amistades sanas se basan en la reciprocidad. Si alguien se acerca a ti solo porque sabe que se beneficiará de tu amabilidad, valora más tu utilidad que a ti mismo.
