1. Envejecimiento natural de la piel
Con la edad, la piel se va adelgazando gradualmente y pierde parte del colágeno y la elasticidad que antes la mantenían firme. El colágeno es una proteína importante que ayuda a mantener la estructura y el grosor de la piel.
Cuando la piel se vuelve más fina, las venas que hay debajo se hacen más visibles. Por eso, las venas visibles son más comunes en los adultos mayores, especialmente en el dorso de las manos y los antebrazos. La disminución de la grasa natural debajo de la piel también puede contribuir a que las venas se vean más prominentes.
